Regálame tus labios finos y llenos de amargura.
Regálame el rojo de tus pómulos con esa piel morena.
Regálame tus absurdas capturas a través de esa cámara.
Regálame lo que un día yo te di y que nunca volvió.
Regálame el alma mía robada por vos y por esos bellos ojos color miel.
Regálame tu vida porque la mía hace tiempo que te la entregue.
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